Emilio de Justo triunfa con dos orejas en Las Ventas mientras que El Juli se lleva una

Toros
Joselito

El Juli, Emilio de Justo y Juan Ortega hacían este sábado el paseíllo en la cuarta de la Feria de Otoño de Las Ventas en Madrid con una corrida de la ganadería de Garcigrande. A las seis de la tarde y siempre puntual arrancaba esta importante cita para el mundo del toreo ante 11.800 personas colgando el cartel de ‘no hay billetes’.

El Juli abrió el cartel con un imponente astado de nombre poeta aunque muy incierto de salida. Consiguió sacar al toro a los medios por doblones, enseñándole el camino. Fue allí donde el animal fue creciendo y viendo cómo crecían sus virtudes, entre las que sobresalieron la clase y la humillación. El Juli lo fue cuajando, primero le dio sitio y espacio para que el animal fuera repitiendo en las telas mientras el madrileño lo enganchaba para llevarlo en largo.

Lo toreó muy relajado, le tocó con mucha suavidad para adornarse en los remates con torería en las primeras tandas por el derecho. Por el izquierdo fue bajando más la mano, le exigió incluso más, respondiendo el astado charro con mucha calidad. Con la muleta estuvo sensacional, se manejó por ambos pitones aprovechando la humillación del animal. Consiguió poco a poco ganar terreno a base de pases de pecho muy ligados, levantando las palmas de los tendidos. El Juli fue aprovechando la evolución del animal que con el paso del tiempo fue a mejor. La faena la remató con una gran estocada. Fue premiado con una oreja más que merecida.

El segundo de la tarde, tapadero, fue para Emilio de Justo y al que recibió a pies juntos en los medios por chicuelinas rematando con un quite muy largo y aprovechando para acercarse de manera considerable al animal. Destacaron las banderillas por Morenito de Arles. Sin embargo, el de Garcigrande no quiso ni ver el peto, le costó acudir al encuentro y cuando lo hizo, no empujó. Con la muleta lo bordó por el lado derecho al principio, aprovechó que el animal metía la cara y remató por lo bajo la primera serie. De Justo con mucha suavidad y mucha paciencia fue llevando al animal a su terreno, a base de pases de pecho muy ligados. Al animal le faltó un punto de casta y sobre todo de recorrido, aunque no metía la cara con mal aire en esa mitad del muletazo que completaba.

Emilio de Justo intentó todas las opciones posibles, con esa manera de echar hacia fuera la pierna de salida y cargar la suerte para conectar con el tendido en dos series por el pitón derecho que tuvieron ligazón y continuidad. A pesar de ello, hubo muchos tiempos muertos en la faena, pecó de alargarlos  y escuchó un aviso antes de entrar a matar. Tras un pinchazo tuvo que descabellar en varias ocasiones. Silencio.

El tercero de la tarde fue para Juan Ortega que regresaba a Las Ventas tras su faena triunfal en 2019. El público le esperaba con mucha expectación. Recibió al animal por medias verónicas por el pitón derecho. No colaboró el animal y Madrid se quedó con las ganas de ver el toreo de capote del sevillano. Ortega lo intentó, se puso delante por el derecho, pero no logró conectar en ningún momento ante un animal que embestía en línea recta y contra estilo del sevillano. Ante la imposibilidad alguna de lucimiento  tuvo que abreviar. Empañó el tramo final de la faena con varios pinchazos.

Explosivo, cuarto toro de la tarde para El Juli era bastante serio y tenía buena embestida de salida y al que el torero pudo medir muy poco por medias verónicas. Extraordinario fue el par de banderillas de Iván García, que clavó dos pares y con las que le dio todas las ventajas al animal y fue obligado a desmonterarse. Con la muleta El Juli se lució por ambos pitones, el animal fue perdiendo fuerza poco a poco imposibilitando la faena. Al animal le faltó casta, empuje y bravura y que se violentaba cuando tocaba las telas. El Juli optó por abreviar, con media estocada y dos descabellos.

El quinto de la tarde, Farolero, segundo para Emilio de Justo fue recibido por verónicas ajustadas a tablas consiguiéndolo mover hasta los medios. Como el resto de astados tampoco se dejó torear con el capote. El toro fue respondiendo cada vez mejor. Continuó con una gran serie de muletazos en redondo con muchísima intensidad quedándose en el sitio. Emilio de Justo se fue paseando muy cerca del animal mostrando una espectacular serie por ambos pitones cuajando al animal.

La profundidad en los muletazos y pases de pecho a la hombrera contraria encandilaron a los tendidos. El astado embestía con total fiereza desde el principio y supo aprovecharlo. Continuó toreando por lo bajo, sobre su lado derecho arrastrando la capa. El animal fue un auténtico torrente de embestidas y Emilio de Justo estuvo sensacional de principio a fin con el animal poniendo al público en pie. Remató con una gran estocada ganándose dos orejas y consiguiendo su segunda Puerta Grande en Las Ventas.

Cerró la tarde Juan Ortega ante un animal serio en su embestida, pero muy justo de bravura. Casi no pudo saludarlo con el capote. El animal huyó del caballo. En la muleta apenas pudo lucir por la derecha trincherazos desligados continuando por dos series de muletazos de mucha calidad. Al no tener más opciones con el animal Juan Ortega decidió abreviar. Tras un aviso, pinchazo y descabello. Fue ovacionado por los tendidos.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Cuarta de la Feria de Otoño. Crrida de toros. No hay billetes.
Toros de Garcigrande y Domingo Hernández.
El Juli, oreja y silencio.
Emilio de Justo, silencio tras aviso y dos orejas.
Juan Ortega, silencio y ovación.

Lo último en Toros

Últimas noticias